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Crónica: BAFICI.

La vida siempre da revancha. Sábado 29 de abril. El mejor día para levantarse relativamente tarde, pero no tanto para disfrutar de la mañana, por irrelevante que suene. Tenía que ir a una prueba de vóley temprano, por lo que el día anterior había sacado en el Gaumont la entrada para el BAFICI con tiempo de sobra para poder llegar a la función. El Gaumont, mi casa de las películas nacionales desde que tengo uso de razón. Siempre fuimos mi mamá, yo y media mitad del PAMI, cosa que me encanta porque creen que con la edad y experiencia se vuelven completamente inimputables y chusmean a viva voz, lo cual las vuelve muy graciosas (la mayoría de las veces). El Gaumont arquitectónicamente hablando es una reliquia; los asientos son los mismos que los del teatro, lo cual en mi caso es una buena noticia porque si es demasiado cómodo me quedo dormida. Sus pisos y escaleras tienen una estética para nada comparada con un cine de shopping, mucho beige y mármol, no un blanco de Hospital de Clínicas co

¿Porque no bailáis?- El antes.

Luisa. El único momento del día en el que Carlos era feliz era cuando volvía a su casa. Después de largas horas trabajando, él esperaba a que sean las 20hs porque sabía que en casa lo estaba esperando Luisa con la comida caliente y su vasito de vino. "Dicen en la tele que hace bien al corazón, China", le decía Carlos a su mujer. Luisa trabajaba de doméstica en la casa de los Balmaceda, los abogados del pueblo. No ganaba lo suficiente para comprarse ropa o darse algún gustito, pero sí para tener una comida caliente todos los días arriba de la mesa. El sueldo de Carlos de la fábrica también era bastante precario, así que los sábados aprovechaba para hacer "changas". Los domingos nadie trabajaba en el pueblo y todos se iban a las peñas que se hacían en el club. Carlos y Luisa disfrutaban mucho de las peñas, les encantaba bailar juntos. En una peña así era donde se habían conocido hace 35 años. Todo cambió cuando a Luisa le diagnosticaron Alzheimer. Al principio se olvi

Reflexión- Ex graduados

  Mi lugar   La vida siempre se acomoda a tu favor, aunque las cosas nunca surjan como esperabas. Hace cuatro años estaba en la secundaria, sin idea de cómo funciona el mundo (y la economía). Ya estaba planeando y organizando mi vida. Me recibiría a los 25 años y a los 30 ya tendría una casa y un trabajo estable con crecimiento a futuro en la carrera que estudiaba, que en su momento era Abogacía. Es increíble lo equivocada que estaba, pero hay algo que nunca cambió, un objetivo que lograr. Siempre fiel a eso. Terminé la secundaria y comencé el CBC de Abogacía. Hice dos años de carrera. En el transcurso me estaba costando mucho llegar al objetivo, cada vez veía más lejano todo lo que había previsto en mi vida.  A nadie le gusta estudiar, seguramente si le das a elegir entre Netflix y un libro de 200 páginas de la facultad, elige Netflix. Debe haber alguna que otra excepción, pero en cuestión de aproximaciones, estoy segura de que la balanza se inclinará hacia lo más relajante, que en es

Ensayo- Pantallas

Pantallas  Todo tiene sus pros y contras. En este caso, depende del enfoque que se haga, puede llegar a tener más cosas en contra. "Las pantallas", o el nuevo método de manipulación, como me gusta llamarlo a mí, de la misma forma que trajo más productividad en menos tiempo, también vino con un mundo completo de consecuencias. A lo largo de los años, han existido distintos medios para transmitir información y debido a que esta es proporcionada por un ser humano, desde mi punto de vista, es imposible ser completamente objetivo sin darle algún tipo de perspectiva. Esta no es la única razón, normalmente los que brindan información son simplemente “peones del rey”. Los “reyes”, en este caso, serían los empresarios, dueños de distintas plataformas de los medios de comunicación. Brindan su visión del mundo y las utilizan para conseguir que los seres humanos que los consumen obtengan cierto tipo de ideología. El sociólogo Thompson, en su libro de “ los media y la modernidad ”, lo exp

Refrán: Ojos que no ven, corazon que no siente

Ojos que no ven, corazón que no siente Este refrán tiene prácticamente la misma particularidad que el concepto sobre que si una persona es ignorante es mas feliz. Partiendo de la misma noción, justifica que la ausencia del conocimiento sobre diversos temas de la vida te vuelve una persona mas feliz. Dado    que los pasan por alto, sin realizar ningún tipo de debate con conceptos ya prejuzgados. En este caso “ojos que no ven, corazón que no siente” refiere a situaciones particulares, donde al no tener conocimiento sobre algún hecho distinguido no le afecta. Entonces al ignorarlo por lo tanto no siente nada al respecto porque lo desconoce.  Sin embargo, este refrán es realmente muy subjetivo. Al aplicarse a sucesos peculiares no se puede preconcebir como le puede afectar a una persona. No necesariamente podría tener efectos en alguien según a lo que ve o escucha sobre una situación. Puede que no le genere absolutamente nada y, o también hacerle caso omiso. Por ejemplo, un acontecimiento

Sueño 2 (policial)- Un viaje

 A Florencia siempre le había gustado viajar, y para su luna de miel eligió como destino Grecia con su pareja Marianela y su perro negro llamado Chocolatada. Todo iba tal y como lo habían planeado: la comida, los paisajes, la cultura; todo perfecto y tan hermoso como lo es la ciudad de Mykonos en Grecia. En el penúltimo día de la luna de miel, les quedaba por recorrer un circuito de los bares de la ciudad entre sus pasillos, donde lo más divertido del plan es perderse con los distintos caminos que hay. Desde que salieron del hotel donde se hospedaban, Florencia sintió "las vibras", como decía ella, de algo extraño. Marianela, siguiendo el mismo hilo, no se le ocurrió mejor idea que prender un palo santo. En ese mismo instante, pasó un chico en una Vespa al grito de "¡cuidado!", y salvándola de una tragedia, Florencia la agarró de la mano fuerte tirándola para un costado. Caminando por las calles empedradas del circuito, la dulce pareja empezó a probar los distintos

La puerta - romance

 María tenía 5 años y estaba aprendiendo a leer, así que cualquier objeto que contuviera palabras, ella intentaba leerlo. Vivía con sus padres, que trabajaban en el edificio donde ella vivía. Siempre se quejaban de algo, pero principalmente en febrero, ya que con cada 14 de febrero, su vecina Rosa ponía música melancólica desde que empezaba hasta que terminaba ese día. Ellos creían que era porque estaba sola, pero la razón estaba lejos de ser esa. María no sabía mucho sobre Rosa, ya que no tenía permitido llegar a su piso porque había jóvenes que hacían fiestas todo el tiempo y sus padres no querían que se rodeara de esas vivencias. Sin embargo, María se cansó de escuchar historias y nunca ver con sus propios ojos y escuchar la melancolía de Rosa. La tarde del 14 de febrero, María todavía de vacaciones, aburrida se puso a pasear y pensó que era un buen momento para subir al piso de Rosa. Se dio cuenta que estaba en el pasillo de Rosa por la música, pero se encontró con algo efectivamen